viernes, 6 de septiembre de 2013
EL CADAVER DE EVITA PERON
Argentina recibió el cadáver de Evita Perón luego de un periplo por Italia y España, a donde lo condujo un gobierno temeroso de quienes seguían con sentimiento casi rayano en el fanatismo a esta mujer considerada la más sobresaliente del siglo veinte.
María Eva Duarte de Perón, nacida en Los Toldos de Buenos Aires, falleció allí mismo en 1952, víctima de cáncer e iniciando Perón su segundo mandato. Derribado su esposo del Poder, los restos de Evita fueron secuestrados por el gobierno militar de turno que dispuso su trasladado a Italia y más tarde a Madrid, lo que contribuyó a que la figura de esta actriz transformada en fogosa conductora política, creciera aún más en el alma popular argentina.
En 1975, María Estela Martínez de Perón, la tercera esposa de Juan Domingo y entonces presidenta de Argentina, hizo trasladar los restos de Evita nuevamente a su país, hecho afortunado, pero ampliamente criticado por los sindicalistas peronistas al considerarlo una maniobra política.
Evita inició su carrera artística a los 15 años de edad. Conoció a Perón en 1944, cuando era una conocida actriz de radionovelas, y se casó con él en 1945. Eva buscó apoyo para su marido durante la campaña presidencial, logrando con ello una gran popularidad personal. Tras la investidura presidencial de Juan Domingo Perón (1946), comenzó a desempeñar un papel muy activo en el gobierno, convirtiéndose en su enlace con los sindicatos, creando la Fundación de Ayuda Social y organizando la rama femenina del partido peronista. En 1949, Evita ya era la segunda figura más influyente de Argentina y la más querida por los descamisados como se llamaba entonces la clase obrera.
Coronación de la Reina de Holanda
Coronación de la Reina de Holanda
6 de septiembre de 1898.- Coronación de Guillermina, reina de Holanda. Guillermina ascendió al trono de su patria a raíz de la muerte de su padre Guillermo III. Ocho años después fue coronada Reina y contrajo matrimonio con el duque Enrique de Edimburgo, de quien tuvo su única hija, Juliana. El reinado do Guillermina a pesar de en posición neutral durante la Primera Guerra Mundial, tuvo que soportar la invasión de su país y refugiarse en Inglaterra, desde donde dirigió la resistencia contra el invasor, De regreso a su patria, abdica el trono en favor de su hija, la princesa Juliana. Guillermina I fue un modelo de monarca constitucional y democrático que gozó de gran popularidad y predicamento entre su pueblo. Precavida y cuidadosa, actuando dentro de las limitaciones de lo que esperaban de su monarca los holandeses y sus representantes electos, Guillermina mostró una fuerte voluntad y personalidad a lo largo de su reinado. Estas virtudes le proporcionaron gran popularidad cuando, con 20 años, la reina ordenó a un barco de guerra holandés en Sudáfrica que rescatara a Paul Kruger, el presidente de Transvaal. Debido a esta acción, Guillermina atrajo la atención y el respeto internacional.
Guillermina sentía un profundo desagrado por el Reino Unido, que se había anexionado las repúblicas sudafricanas de Transvaal y el Estado Libre de Orangetras la Guerra de los Boers. Los bóers eran los descendientes de los primeros colonos holandeses que habían llegado a la zona, y Guillermina sentía simpatía por ellos.
La Reina Guillermina también disponía de una gran perspicacia empresarial y sus inversiones la convirtieron en una de las mujeres más ricas del mundo. (Incluso durante una época se consideró que era la mujer más rica del mundo, un mito heredado por su hija y su nieta.) La familia real holandesa todavía sigue siendo la inversora más importante de la Royal Dutch Shell, la principal empresa petrolera de Holanda, y una de las mayores empresas petroleras del mundo.
jueves, 5 de septiembre de 2013
LA GUERRA CHINA CONTRA EL OPIO
El 5 de septiembre de 1839 comenzó la guerra contra el opio planteada por las fuerzas chinas en un intento por contener la corrupción física y moral del país a causa de esa droga para entonces objeto de un muy lucrativo contrabando.
El contrabando lo realizaban comerciantes de la Gran Bretaña con el opio procedente de las posesiones británicas en la India y el Sureste asiático. La guerra comenzó cuando las autoridades chinas destruyeron un cargamento de la terrible droga en Cantón.
Los británicos respondieron a esta acción china enviando una expedición de buques de guerra en febrero de 1840, con los cuales obtuvieron una rápida victoria tras la que se firmó el Tratado de Nanking, por el cual China accedió a los intereses comerciales foráneos a cambio de frenar o evitar un contrabando excesivamente perjudicial para la población.
Sin embargo, en octubre de 1856, la policía de Cantón abordó el navío Arrow y acusó a su tripulación de reincidir favoreciendo el tráfico de la droga maldita. Los británicos, que ansiaban conseguir mayores derechos comerciales, utilizaron este incidente para lanzar otra ofensiva con la que se inició la segunda guerra del Opio. Las fuerzas británicas ayudadas por las francesas no tardaron en lograr un nuevo triunfo militar en 1857.
En 1860, después que las tropas británicas y francesas ocuparan Pekín e incendiaran el Palacio de Verano, las autoridades chinas accedieron a aceptar un nuevo acuerdo. En definitiva, los chinos terminaron perdiendo las llamadas guerras del Opio y fueron obligados a abrir otros puertos, ceder Hong Kong a los británicos y la provincia de Amur a Rusia, aceptar la igualdad de trato con todas las potencias occidentales y garantizar otras concesiones diplomáticas y comerciales. Aunque todavía seguía conservando su independencia, China, inexcusablemente, había sido humillada.
miércoles, 4 de septiembre de 2013
MOSCÚ BAJO LAS LLAMAS
El 4 de septiembre de 1812, los rusos incendiaron a Moscú por los cuatro costados para resistir desesperadamente de esa manera contra las invasoras fuerzas de Napoleón Bonaparte, empeñado como Julio César sobre las Galias, en ser dueño del continente euro-asiático.
El incumplimiento por parte del Zar Alejandro de disposiciones del sistema continental, por el cual se pretendía el aislamiento económico de la Gran Bretaña, obligó a Napoleón movilizar sus tropas y marchar sobre Rusia.
Fue en el año 1812, al frente de 600 mil hombres, cuando Napoleón decidió hacer entrar en su razón al Zar Alejandro mediante la fuerza de sus armas ya fogueadas en victoriosas batallas. Estratégico error del Emperador. Los rusos no presentaron batalla, sino que se fueron retirando de los frentes al mismo tiempo que incendiaban poblados y cosechas, hasta que al fin decidieron combatir en Borodino, a orillas del río Moscova, donde fueron derrotados por el poderoso ejército francés.
Napoleón hizo su entrada en Moscú, pero la ciudad ardió por los cuatro costados. El Zar Alejandro no se dio por vencido y una vez incendiada la ciudad, desencadenó ataques de guerrillas que unidos al hambre y al frío, acabaron con las altivas huestes imperiales. 300 mil soldados del ejército de Napoleón perecieron entre la nieve cuando tocaron retirada. La campaña de 1812 marcó el comienzo del fin del gran dominio francés.
De este formidable hecho que registra la historia universal, existe una composición musical de Tchaikovsky, titulada “Obertura de 1812”, ejecutada después de la consagración de la Catedral de Redentor, del Kremlin, erigida en acción de gracias por la victoria rusa sobre Napoleón, 68 años antes.
martes, 3 de septiembre de 2013
LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACION
El 3 de septiembre de 1984, el Vaticano dio a conocer un documento de condena a la Teología de la Liberación, convencido de los inconvenientes que traería a la religión católica, la utilización del método de análisis y de perspectivas marxistas en la interpretación de la realidad estructural de la pobreza.
En efecto, al tratar algunos teólogos católicos y protestantes de encontrar las causas de la creciente pobreza estructural y destructiva y considerar la forma en que la fe cristiana se ha utilizado para legitimar estas condiciones de opresión, se plantearon varias interrogantes, entre ellas la más importante, ¿qué se puede hacer al respecto? Pues bien, emplearon una metodología de interpretación que tomaba en cuenta la penetración socio-analítica marxista y la crítica de Marx al papel de la religión en la sociedad, lo cual no se avenía con la filosofía de la Iglesia.
Desde la publicación de este documento pontificio de condena, fue enervándose la fuerza que venía tomando el movimiento de la Teología de la liberación, fundamentalmente en Latinoamérica en donde se asocian los nombres de Gustavo Gutiérrez, Rubén Álvez, Hugo Assman y Leonardo Boff, entre otros de las décadas de 1960 y 1970.
A raíz de la discusión, la Santa Sede sentenció al padre brasileño Leonardo Boff a un año de silencio por un escrito basado en la Teología de la liberación. Boff acató la sentencia, pero poco después el Papa envió un mensaje a los obispos del Brasil en el que conviene tras una larga reflexión que la Teología de la liberación es oportuna, útil y necesaria. Con este mensaje se le dio luz verde y se le reconoció plenamente su papel frente a la realidad socio-económica del continente.
Lo cierto es que la Teoría de la liberación no es nada nuevo. Según Monseñor Samuel Pinto Gómez, está en el Capítulo III del Profeta Isaías y reconoce que hay aspectos del Evangelio que coincide con el marxismo, lo que ocurre es que no deben generalizarse esas coincidencias, porque la Iglesia es radicalmente espiritualista y nada tiene que ver con el materialismo que es temporal e intrascendente.
domingo, 1 de septiembre de 2013
SEPTIEMBRE / El Licurgo venezolano

Hubo dos Licurgos. El de Esparta, jurista y legislador y el de Atenas, político y orador. El viajero francés Francois Depons, quien lo trató en Caracas en 1801 y 1804, llamó a Miguel José Sanz “El Licurgo de Venezuela”. ¿Al cual de los dos se refería? Seguramente que al de Atenas, porque si bien Sanz era experto en leyes y llegó a ser Relator de la Real Audiencia, Secretario del Congreso de 1811 y Presidente de la Cámara Provincial, no fue propiamente un legislador.
Sanz, ideólogo de la Independencia, fue fundamentalmente jurista, político y periodista. Estudió leyes en la Universidad Central y luego de recibir el título, ejerció la abogacía en Caracas a pesar de haber venido de Valencia, donde nació el primero de septiembre de 1756.
Su vocación de periodista se evidenció cuando convenció al Colegio de Abogados para tramitar la introducción de la imprenta en Venezuela, aspiración que se quedó en veremos no obstante todo cuanto se avanzó en esa dirección. No fue posible que tuviéramos la prensa sino en 1808 por otras vías, la misma donde se editó la Gaceta de Caracas y que después del 19 de abril de 1810 le sirvió tanto a Miguel José Sanz como a José domingo Díaz para publicar el Semanario de Caracas.
El Semanario de Caracas fue un semanario político al servicio de la causa republicana, pero de vida efímera, apenas treinta números, pues era muy fuerte la presión de quienes veían afectados sus intereses por los artículos de Sanz
Como periodista de manifiestas ideas políticas, presintió el grave peligro que amenazaba a la República, se adelantó proféticamente a la capitulación de Miranda y a la subsiguiente represión realista de la que al final fue víctima el propio Sanz, pasado por lar armas en Maturín, luego de la derrota del General José Félix Ribas, a quien servía como Consejero de Guerra.
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