miércoles, 17 de julio de 2013

D I C I E M B R E

UN MATRIMONIO GENIAL
            El primero de diciembre de 1773, contrajeron matrimonio Juan Vicente  Bolívar  y María de la Concepción Palacios, padres del Libertador, a pesar de la notable diferencia de edad tan criticada en la época moderna, pues el primero tenía 47 años y 15 la segunda.  Sin embargo de esa unión nació un genio: Simón Bolívar.
            María de la Concepción era hija de Feliciano Palacios y de Francisca Infante, descendiente de Francisco Infante, sexto abuelo paterno del Libertador y uno de los que acompañaron a Diego de Lozada en la fundación de Caracas.
            Juan Vicente Bolívar, nacido en La Victoria, Estado Aragua en 1726, ocupó cargos públicos desde la edad de 21 años   Entonces era Procurador General de Caracas y luego Administrador de la Real Hacienda, Teniente de Gobernador, Corregidor, Cabo de Guerra,  Juez de Comisarios y Comandante del Batallón de los Valles de Aragua.  Falleció en Caracas  el 19 de enero de 1786 y su esposa  el 6 de julio de 1792, por lo que el niño Simón quedó huérfano de madre a la edad 3 años y de de padre a los 9.
            Además de Simón, del matrimonio nacieron María Antonieta, la hermana mayor y quien también se casó a la edad de 15 años  con su pariente Pablo Clemente Palacios; Juana Nepomucena, la hermana menor, igualmente se caso y tuvo dos hijos, uno de los cuales murió en la guerra de independencia; Juan Vicente,  hermano mayor, no se casó, pero dejó hijos reconocidos y pereció a la edad de 30 años en un naufragio del bergantín Neri en 1811,   y María del Carmen, quien murió a las pocas horas de nacer.
            El menor de todos fue Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar, nacido el 24 de julio de 1783.  El hizo lo contrario de su padre, se casó con María Teresa del Toro y Alaiza quien era dos años mayor, es decir tenía 21 años y él 19, pero el matrimonio no tuvo suerte pues María Teresa falleció  a los 8 meses de casada s causas de una fiebre perniciosa.


LA DOCTRINA MONROE
             James Monroe  ejerció la presidencia de los Estados Unidos durante dos períodos seguidos, desde 1817 hasta 1825, cuando  que fue sustituido por John Adans. Se rodeó siempre por las personalidades más brillantes de su país y se preocupó en su primer gobierno por fortalecer el sistema norteamericano y por suscribir acuerdos con las potencias europeas. Durante su segundo período presidencial, específicamente el 2 de diciembre de 1823,  anunció la doctrina que lo ha hecho celebre.
             James Monroe dirigió un mensaje al Congreso de su patria exponiendo cual debe ser la actitud de los Estados Unidos en lo que se refiere a la política de las naciones americanas. El documento proclamó tres principios: no colonización; no intervención, y no extensión  del sistema política europeo.
             El primero afirma que las potencias europeas no tienen derecho de intervenir en los asuntos internos de los Estados Americanos .El segundo expresa que toda intervención de esta clase será  considerada como una amenaza hostil y un peligro para los dichos Estados.  El tercero señala que la fundación de colonias en América es inadmisible, por hallarse ya repartido todo el continente americano entre Estados civilizados.
               Uno de los motivos que obligaron al Presidente norteamericano a presentar este documento ante el Congreso de su país era que las potencias llamadas de la Santa Alianza, integrada por Rusia, Austria, Prusia y Francia, se habían comprometido a poner término a los gobiernos representativos y estaban apoyando a Fernando VII de España en su tentativa de reconquistar las perdidas colonias de América. Para la época la doctrina fue acogida con agrado en la América  Latina porque tenía un valor práctico, pero la misma sufrió un sesgo durante la presidencia de Teodoro Roosevelt al ser utilizada  para interferir en los asuntos internos de las Repúblicas Dominicana, Nicaragua y Haití.


EL CONQUISTADOR DE CHILE
             El 3 de diciembre de 1554,  Pedro de Valdivia, Conquistador de Chile, fue sometido  a  terribles tormentos por los araucanos luego de haberlo capturado cerca de  la desembocadura del río Lebu.
             El avance de Valdivia hacia los confines meridionales se vio frenado por los indígenas de la región, los araucanos, quienes, encabezados por los caudillos Caupolicán y Lautaro, lo capturaron y lo sometieron a terribles tormentos que soportó hasta el día de su muerte el 25 de diciembre de 1554, hechos que recogió Alonso de Ercilla en La Araucana, una de las obras más destacadas de la épica castellana, cuya primera parte fue publicada en Madrid en 1569.
             Así  termino la vida del gran hidalgo español, quien participó en la conquista de Perú y Chile al lado de Pizarro.  La historia lo reconoce como el verdadero fundador de las ciudades de Santiago, Concepción, La Imperial y la que lleva su nombre.
                        Algunos historiadores, el ilustre Eizaguirre entre ellos, consideran a Pedro de Valdivia el primero de los conquistadores españoles: Dice Eizaguirre: “Por su perseverancia e intrepidez heroica puede ser comparado con Hernán Cortés, pero no es posible ver ninguno que poseyera sus virtudes, su valor, sobriedad, humanidad y prudencia”.   Ha sido, además, valorado como escritor profundo y ameno, de talento y vasta erudición, a juzgar por sus cartas e informes al rey Carlos I. Su honestidad y rectitud han sido reconocidas hasta por quienes fueron sus enemigos. Chile le ha rendido su mas amplio tributo de admiración y gratitud .Solo en Santiago lleva su nombre una de las más importantes avenidas de la capital y su estatua se alza en el cerro Santa Lucía, en el mismo sitio en que el gran capitán avizoraba la lejanía, y en el lugar que ocupó su residencia se construyó la capilla de la Veracruz, consagrada a su memoria.

EL PARAISO DE LOS NEGROS
                 La historia de la isla de Haití, llamada el paraíso de los negros, está ligada a toda  la tierra de Quisqueya  descubierta por Cristóbal Colon el 5 de diciembre de 1492.
El Almirante al tomar posesión de la isla en nombre de  los Reyes  Católicos, la bautizó Española. Quisqueya significaba “madre de todas las tierras”. Cuatro grupos indígenas la poblaban: lucayos, tainos, ciguayos y caribes. Las naves de Cristóbal Colon reconocieron la costa septentrional hasta el Golfo de las flechas y con los restos de la carabela Santa María que naufragó, hizo construir el fuerte de la Navidad, destruido más tarde por los indios.
             Siglos después del descubrimiento de Haití y la hoy Santo Domingo, los filibusteros franceses se apoderaron de la isla Tortuga y facilitaron la entrada a la parte de la Española llamada Haití, de compatriotas, colonos y  bucaneros.
               Esta gran isla antillana compartida  con Santo Domingo, fue la primera República negra del mundo y la única  americana  de lengua francesa. Ocupa un tercio de toda la isla en si,  y encierra dos tercios de su población. 6.780.000 habitantes (Censo de 1998) tiene Haití, con una densidad superior a los 244 habitantes por kilómetro cuadrado que resulta la más elevada de América  .El 95% de los habitantes son  descendientes de negros africanos aclimatados durante la colonización francesa, y el resto son  mulatos. Hay unos 6 mil blancos. Los negros y mulatos forman colectividad afro americana bien definida que se defiende contra la influencia blanca.
En Haití no existe igualdad  de raza. La aristocracia negra esta completamente cerrada a los blancos y sus costumbres se han mantenido ligadas a las africanas. Los negros descendientes de esclavos viven en chozas humildísima, ganan ínfimos  jornales. Sin embargo, visten a la europea y no han perdido la cortesía francesa.  La religión predominante es la católica, pero muchos practican una forma animista llamada Vudú.


EL CRITICÓN
                El 6 de diciembre de 1658, falleció el  laborioso y sutilísimo autor de “El Criticón”,  Baltasar Gracián.
Murió a la edad de 57 años en España de donde era oriundo. Pero sus últimos días fueron amargos por las desavenencias que tuvo con la Orden de los Jesuitas de la cual era miembro desde la edad de 34 años. Sus obras literarias no eran del muy  agrado de su gente u de algunas clases de la época. Su originalidad de escritor y predicador le ocasionó envidias, odios y rencores. Pero por sobre todo ello, el hombre  encerrado en su hábito de sacerdote, estuvo siempre presente dentro de su conceptismo original, su estilo claro, sutil, y sus generalizaciones simbólicas del mundo.
Como escritor, representa la culminación de la prosa conceptual iniciada por Quevedo. Baltasar Gracián la ejercita en sus obras por la vía de la estilización  clara y de la alegoría, con una visión del mundo en que lo individual se diluye en las generalizaciones simbólicas. Fue un sacerdote y fundamentalmente  un hombre de pensamiento profundo, pero también, sin duda, una individualidad de acción puesta en evidencia durante sus querellas en el claustro así como cuando le tocó ser Capellán  durante la rebelión de Cataluña en 1646, particularmente dentro del fragor de la Batalla de Lérida.
            “El héroe” fue su primer libro, virtualmente una réplica de  “El Príncipe de Maquiavelo”. Publicó otras  pero es la novela alegórica “El  Criticón” su obra principal y la que puso sobre ascuas su existencia. A mucha gente de su época  y de su orden no le gusto  y fue amenazado con sanción moral y hasta física, pero ella circuló y el mundo literario la acepta y reconoce como una  obra filosófica en la que se aprecian las impresiones de un salvaje en presencia de la civilización de aquella época del siglo diecisiete.

TOCUYO CAPITAL DE VENEZUELA
Juan de Carvajal, teniente del Gobernador de Venezuela, Juan de Frías, quien se hallaba en oriente cumpliendo una misión que le había confiado la Audiencia de Santo Domingo, se hallaba en Coro, ciudad  establecida por Ambrosio Alfinger diecisiete años antes, y desde  aquí, acompañado de Juan de Villegas se internó tierra adentro y encontró un riquísimo valle donde el 7 de diciembre de 1545 fundó, con 175 hombres, la ciudad de Nuestra Señora de la Concepción del Tocuyo.  En este mismo lugar, situado a orillas del río Tocuyo, se hallaba un pueblo indígena que los naturales llamaban Gaui.
Desde 1546 los Gobernados de Venezuela  fijaron su residencia en el Tocuyo que fue capital de la Provincia de Venezuela hasta el año 1577, época en que el Gobernador Juan Pimentel la trasladó a Caracas.
            Cuenta la historia que Juan de Carvajal, fundador de la ciudad, se mostró cruel ahorcando a varias personas en una Ceiba y haciendo matar al último Gobernador alemán.  Los Welsares  que explotaban la Provincia conforme convenio firmando con Carlos V, se quejaron de la conducta de Carvajal y esto motivó el envió a Venezuela de Juan Pérez  de Tolosa  para que asumiera  el Gobierno de la Provincia.
            Tolosa prendió a Carvajal y lo condenó a ser arrastrado a la cola de un caballo y ahorcado en lo alto de una Ceiba que se conservó largos años y era conocida con el nombre de “La Ceiba de Carvajal”. Pérez  de Tolosa estableció en Tocuyo los primeros telares que hubo en América; las telas que de allí salían eran conocidas con el nombre de “lienzo tocuyano”.
            Actualmente el Tocuyo es la capital de Municipio Federación, Distrito Silva, del Estado Falcón. Está  situado a orillas del rió de su nombre que nace al sur de esa entidad y desemboca en el Mar de las Antillas, cerca de Aroa, casi en la línea limítrofe con  Yaracuy.

EL DOGMA DE LA INMACULADA
            El  8 de diciembre de 1854, el Papa Pío IX proclamó el Dogma de la Inmaculada Concepción, dando cuerpo a la creencia del mundo  católico según la cual la  Virgen María, madre de Jesucristo, fue concebida sin pecado.
            La Iglesia Católica sostiene que María, doncella de la tribu de Judá y de la estirpe real de David, hija de Joaquín y Ana y quien, según la tradición cristiana, nació  en Nazareth  el día 8 de septiembre, fue concebida sin pecado  original  “por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, atendidos los méritos de Jesucristo, salvador del género humano”.
           El Pontífice Pío IX, al proclamar este Dogma, recogió los anhelos del mundo católico y la tradición  y creencia de la Iglesia que conforme al texto evangélico, se había desarrollado a través de los siglos en las doctrinas de los papas, en la devoción del pueblo y en la institución de las festividades religiosas en honor a la Virgen Inmaculada.
            La fiesta con ese nombre se celebraba en la Iglesia oriental desde el siglo V, y en la occidental, desde el VII, pero la significación de la Inmaculada Concepción a juicio de algunos teólogos no está muy clara, en vista de lo cual ha habido juicios divergentes.  A ella se opusieron, el siglo XII, San Bernardo de Claraval y en el siglo XIII, el filósofo Santo Tomás de Aquino. Entre los que apoyaron la doctrina se encontraba el teólogo escocés Duns Escoto. La polémica teológica sobre la Inmaculada Concepción adquirió mayor impulso en el siglo XIX. En 1854 el Papa Pío IX publicó un solemne decreto declarando que la Inmaculada Concepción era un dogma esencial para la fe de la Iglesia universal. Lo cierto es que con el título de Inmaculada Concepción se invoca a la Virgen María como patrona de muchos países, entre ellos, Estados Unidos, Brasil, Portugal y Córcega. (amerfer@cantv.net)


Inmaculada Concepción, dogma católico romano que mantiene que desde el primer instante de su creación el alma de la Virgen María estuvo libre de pecado original; esta doctrina no debe confundirse con la del parto virginal de María, que mantiene que Jesucristo nació de una madre virgen. A pesar de divergentes opiniones eruditas, la Iglesia católica apostólica romana ha favorecido la creencia en la Inmaculada Concepción; una fiesta con ese nombre, cuya significación no está muy clara, ya se celebraba en la Iglesia oriental desde el siglo V, y en la occidental desde el VII.

INDEPENDENCIA DE AMÉRICA
El 9 de diciembre  de 1824  se da la batalla de Ayacucho que sella la independencia de la América del Sur y particularmente la del Perú.
            Perú  constituía un escollo formidable en contra de la lucha de los patriotas por asegurar la independencia americana. De un lado Lima, anarquizada por los políticos parecía oponerse a la independencia y, por  otra parte, todo el litoral del Perú, en poder de la  escuadra  española. Pero al fin llegó la hora del desenlace. El Libertador no quiso más gloria para sí y prefirió encomendar la gran empresa militar al General Antonio José de Sucre y éste de inmediato pasó con su ejército a Lima  para reforzarse con nuevos contingentes. Visto lo cual, los realista se retiraron  a Cuzco y Sucre se adelantó hasta situarse ambos ejércitos en Ayacucho.
            Ayacucho es una altiplanicie surcada por tres  caudalosos ríos, entre los cerros de Quinua y Cundurcunca.  La gloriosa batalla de ayacucho se desarrolló en esta altiplanicie. Las fuerzas patriotas calculadas en 6.000 hombres, a las ordenes del general Sucre y formadas por tres  divisiones al mando de los generales José María Córdova,  La Mar y Jacinto Lara, tomaron ventajosa posición en la altura de Quinua; y los realistas en número de 12.000 soldados bien disciplinados y pertrechados, al mando de La Serna ocuparon el cerro Cundurcunca. Desde estas dos posiciones se decidió la batalla a favor de los patriotas.
        Diego Córdoba,  en su obra sobre la vida del Mariscal Sucre, califica la Batalla de Ayacucho de grandiosa no solo por la hábil estrategia del general Sucre, su hidalguía de vencedor y por su determinante significación histórica, sino también porque fija el porvenir político de un mundo ganado para la libertad por colombianos, peruanos y argentinos .”En Ayacucho, después de más de tres siglos de esclavitud, se reivindica la tierra, el mar y el hombre de nuestra América. La Gran proeza enciende en Bolívar el sueño de independizar a Cuba, Puerto Rico y Filipinas para fundar las bases seguras del equilibrio político, social y económico de nuestro Continente, frustradas, más tarde, por la tripartición de la Gran Colombia”
LOS DERECHOS HUMANOS
            El 10 de diciembre de 1948, la asamblea General de las Naciones Unidas aprobó el texto de la Declaración Universal de los derechos humanos.
El propósito de esta declaración, tal como se expresa en su preámbulo, es el de servir como norma común de aplicación para todos los pueblos y naciones.
En el cuerpo de la declaración se expone que “todos los seres humanos nacen libres y son iguales en dignidad y derechos. Cada ser humano tiene derecho a la vida, la libertad y la seguridad personal. Se prohíben la esclavitud, el castigo corporal y el trato degradante. Todas las personas deben gozar por igual de protección de la ley y de la inviolabilidad  y seguridad del hogar, de la familia de la correspondencia. El acusado de haber cometido un delito, será considerado inocente hasta que haya sido declarado culpable por los tribunales competentes. Se reconocen los derechos de libertad de pensamiento, de conciencia, de palabras, de religión y de reunión pacífica. Las personas adultas tienen el derecho de casarse mediante libertad de elección, y el de fundar una familia. Se reafirma el derecho de propiedad y el de impartir y de recibir instrucción. Se propugna el establecimiento de garantías para la libre elección del trabajo, implantar condiciones favorables de trabajo, salario justo y protección contra el desempleo. Los trabajadores tendrán libertad para crear gremios y sindicatos y afiliarse a ellos .Todo ser humano tiene derecho a una norma de vida adecuada para la salud y el bienestar de él y su familia. Toda persona tiene derecho a pertenecer a una nacionalidad determinada, a cambiar esa nacionalidad y a participar en el gobierno de su país”.
Finalmente expresa que la autoridad y legitimidad del gobierno residen en la voluntad y consentimiento de los gobernados y que los derechos  y libertad que se definen en la declaración no deberán ser denegados a nadie bajo pretexto de raza, color, sexo, nacimiento o condición. Es en síntesis, el contenido de la Declaración universal de los derechos humanos que en el pleno siglo veinte recoge y amplia el espíritu de justicia y equidad social.

ALFREDO DE MUSSET
         El 11 de diciembre de 1810, nació en Paris el poeta romántico Alfredo de Musset.  Ahí estudió derecho y medicina, inútilmente, pues jamás quiso oficiar otra ciencia o arte sino la poesía y el teatro en el altar de la literatura.
         Comenzó a escribir ya al borde de los veinte años.  Su primera obra, exitosa por cierto, fue la colección de poemas Cuentos de España y de Italia.  Luego vino su primera obra de teatro, La noche veneciana, un rotundo fracaso, que no lo desalentó, pues escribió No se juega con el amor, una ingeniosa y agridulce comedia de costumbres romántica que forma parte del repertorio clásico del teatro francés.
Los críticos consideran su poesía como lo más destacado de su obra literaria. Cabe mencionar en este género obras como las cuatro Noches, (La noche de mayo, La noche de diciembre, La noche de agosto y La noche de octubre).
         En 1833 se enamoró de la escritora francesa George Sand, novelista del movimiento romántico cuyo estilo de vida anticonvencional y sus numerosos romances escandalizaron a la sociedad parisina. Con ella viajó a Italia, pero tras una prolongada serie de disputas regresó a Francia solo en 1834. Su novela autobiográfica La confesión de un hijo del siglo habla de esta relación, así como de la filosofía de su desencanto artístico y político.
      Ela Sand se había casado antes con Casimir Dudevant, un rico hacendado, pero no tardó en aburrirse y abandonarlo. Se hizo famosa tanto por sus escritos como por sus romances, especialmente por su relación con el compositor polaco Frédéric Chopin. Con este último realizó un viaje a la isla española de Mallorca, a la fría Pollensa que narró en Un invierno en Mallorca. Sand fue una escritora prolífica que expresaba en sus obras una honda preocupación por los problemas humanos y la situación de las mujeres en su época.  Era una mujer inconstante y por eso no pudo prolongar su matrimonio con el poeta Musset  


FLAUBERT, EL NOVELISTA
                    Al recordar el natalicio del novelista Gustavo Flaubert,  ocurrido en  Francia el 12 de diciembre de 1821,  pensamos en el  realismo literario en su fase moderna iniciado por  Paúl  Dock. Pensamos en Balzac, en Stendhal y,  naturalmente, en Gustavo Flaubert.
En las novelas de Flaubert, la realidad social y humana cobra categoría de verdaderos anales de la época. Flaubert diseñó con Madame Bovary, la forma de la novela  moderna, lo cual seguramente fue válido hasta la publicación del Ulises de James Joyce, en cuyo realismo  simbólico y cósmico se integra lo monstruoso psicológico de origen freudiano con las formas más externas del naturalismo de Emilio Zolá, abriendo nuevos caminos a la novelística universal.
          Gustavo Flaubert ha sido considerado como maestro del realismo, “dotado de excepcionales facultades  de observación que le sirvieron para concebir y delinear, en forma admirable, la psicología de los personajes de sus novelas. Así, en su obra maestra,  Madame Bovary, describe un alma apasionada, aplastada por el medio y que termina en el suicidio. Con la misma perfección muestra la monotonía de la vida  provinciana y la belleza pintoresca del medio campesino. Tipos como el doctor Bovary y el farmacéutico Homais han logrado una celebridad proverbial. Parecida evolución se sigue con “Educación sentimental”  brillante pintura del  Paris de la época de Luis Felipe.  En cambio tal técnica detallista no logra sus propósito en su novela Sambo,  reconstrucción lujosa de Cártago, libro magistral pero frió.”
          “Tres Cuentos”  y “La Tentación de San Antonio”  son obras de Flaubert clasificados entre lo romántico y realista, pero es en su larga correspondencia, revisada después de su desaparición, donde se perciben los verdaderos valores estéticos del creador de Madame Bovary. En ellas hay expresiones famosas como aquella según la cual “el artista debe ser  como Dios, presente en todas partes y visible  en ninguna”  .
JORGE WHSINGTON
          El 14 de diciembre de 1799, en su casa de Mount Vernon, a la edad de 67 años, expiro el Primer Presidente de Estado Unidos, Jorge Washington. Antes de morir, pronunció las siguientes palabras dirigidas a su médico de cabecera: “Gracias por sus cuidados,  pero  le  ruego no se ocupe mas de mi. Déjeme morir tranquilo”.
            En esas paredes de su casa que lo vieron morir había vivido, Jorge Washington, desde la edad de once años cuando quedó huérfano. La desaparición de su padre le impidió recibir una educación esmerada, pero por su cuenta estudió las matemáticas, se hizo agrimensor y mediante el ejercicio como tal conoció grandes extensiones del  país y pudo penetrar regiones poco conocidas, afrontar peligros y situaciones  difíciles con indios y colonos, robustecerse físicamente y educar la voluntad, el juicio y el carácter.
            Su vida como militar se inició en 1753 cuando el Gobernador  de Virginia, lugar de su nacimiento, le confió la misión de ir a la cabeza de un regimiento provisional para echar fuera del valle del Ohio a los franceses que intentaban invadir regiones pertenecientes a la corona británica. Poco después habría de necesitar de la ayuda de los franceses para llevar adelante la guerra de independencia contra los ingleses. Al sobrevenir las desavenencias en el orden político y económico entre las colonias y la metrópoli, que eran el preludio de la inminente guerra de independencia, Washington defendió los derechos de los colonos frente a la política de opresión seguida por Inglaterra.
         Emprendió la lucha a favor de esta gran causa al convertirse en miembro del Congreso Continental y ser nombrado General en Jefe del  ejercito, que luego organizó y disciplinó en función de las batallas que obligaron a los ingleses la evacuación de Boston y terminaron con la gran victoria de Yorktown y, consecuencialmente, con la guerra y proclamación de la independencia de Estado Unidos de América.


                   ALEJANDRO GUSTAVO EIFFEL
          Alejandro Gustavo Eiffel nació el 15 de diciembre de 1832 en la ciudad francesa de Dijo y fue desde temprana edad un excelente estudiante que alcanzó rápidamente el título de ingeniero en la Escuela de Artes y Oficios Paris.
         No tardó el talentoso ingeniero, nacido para vivir hasta 1923, en adoptar nuevas formulas que revolucionaron la técnica de la construcción. Así publicó y experimentó la resistencia del  aire y fue el primero en aplicar los procedimientos del aire comprimido al fundamento de los pilares y muchos puentes de grandes ciudades europeas como el de Oporto sobre el rió Duero de España y  Portugal.
          Los marcos de hierro utilizados en la célebre estatua de la Libertad iluminando al mundo, de Auguste Bartholdi,  que se levanta desde 1886 en el Puerto de Nueva York, fueron construidos por el Ingeniero Alejandro Gustavo Eiffel.  Pero su obra maestra es sin lugar a duda la Torre bautizado con su nombre, la Torre  Eiffel de la que  todo el mundo habla o ha  oído hablar y que se alza imponente sobre el Campo de Marte en la ciudad de Paris.
            Esta Torre, conformada por una singular y sólida estructura de hierro, ha sido y es el orgullo de Paris.  Es su emblema por excelencia.  Decir Paris es imaginarse de lleno la Torre de Eiffel, majestuosamente alzada  sobre  la gran capital atravesada por el río Sena y de grandes suburbios, edificios y lugares  famosos como la  plaza de la Bastilla, el Museo de Louvre, los jardines de las Tullerías y el obelisco de Luxor.
            La Torre de Eiffel fue  inaugurada en 1889 con motivo de la Exposición Internacional de Paris. Tiene una altura de 300 metros, escalona entres plataformas comunicadas con la planta baja por ascensores y una escala de 1710 peldaños. Por encima  de la tercera plataforma, se eleva una estructura final  que remata en un faro. Cada año un millón y medio de visitantes aproximadamente contempla desde su cúspide el vasto y hermoso panorama de Paris. Eiffel abandonó  la dirección de su fábrica en la década de 1890 y se dejó absorber por la ciencia aerodinámica.


LUDWING VAN BEETHOVEN
                     Ludwing van Beethoven, uno de los compositores más importantes de la música occidental, nació el 16 de diciembre de 1770, en  Bonn, Alemania, en el seno de una familia originaria de Maestricht.     
              Los primeros rudimentos musicales los adquirió de su padre, quien lo sometió desde temprana edad a la tortura de una rígida disciplina porque deseaba hacer de él un gran concertista. Y lo logró con creces inimaginables. A la edad de 12 años Beethoven asombraba a quienes lo escuchaban improvisar en el clavicordio. Dos años después el gran Mozart al escuchar sus composiciones para piano, violín y violonchelo, y tres sonatas para  pianoforte, predijo su gloria. En éstas, sus primeras composiciones, se advierte la influencia de Mozart y de Haydn.
             Sencillo en su modo de vivir, sin ambiciones materiales, vendían a los editores sus obras por cantidades  insignificantes. En  1800, cifrando los 30 años, da a conocer su primera  Sinfonía y un Concierto   para piano.  Su prestigio como compositor crece hasta el punto de que grandes sectores de Viena lo proclaman como el primer compositor de la época.
             Coincidiendo con sus triunfos, aparecen los primeros síntomas de la enfermedad más terrible para un músico: la sordera. Esta enfermedad lo hace adusto y solitario y en desoladas cartas a sus amigos comunica la tragedia que significa para él estar privado de un sentido tan necesario para su arte. Pero al tiempo que expresa su desesperación, se revela contra el destino y estalla en él el genio, el coloso de su propia música, el creador de obras inmortales.
             Obras inmortales como su Sinfonía Heroica inspirada en la admiración que llegó a experimentar por Napoleón Bonaparte y cuya partitura destruyó cuando supo que su ídolo se había coronado Emperador. Furioso entonces, exclamó: “Es un ambicioso como los demás”. Algunos años después, decidió salvar esta obra, pero sustituyó la segunda parte, que era una marcha triunfal, por una marcha fúnebre. La grandeza de Beethoven reside en la sinfonía, en la que su genio musical llega a la excelsitud.


FINAL DEL LIBERTADOR
                      El 17 de diciembre de 1830, Simón Bolívar, genio de América y  libertador de seis naciones (Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Panamá), expiró en la Quinta de San Pedro Alejandrino del pueblo de Santa Marta, Colombia.
                      Fue su última la batalla, la que dio contra la muerte hasta ser vencido. Ya con el Congreso Admirable presidido por Sucre y la entrega del mando de la Gran Colombia al general Domingo Caicedo, había terminado su carrera militar y política. Entonces  decidió  retirarse a la vida privada,  sin fuerzas, enfermo y con un pie en la tumba.
                      En una casa pequeña, blanca y desnuda, cerca de la playa, perteneciente al hispano Joaquín Mier, terminaron los último días  de Bolívar, bajo los cuidados de un médico francés, con quien, cuenta la historia, sostuvo el siguiente diálogo: -¿Y usted, qué vino a buscar a estas tierras? - La Libertad. –Y ¿la encontró?  -Sí, mi General.  –Bien, usted es más afortunado que yo, pues todavía no la he encontrado. Con todo vuélvase usted a su bella Francia en donde ya está flameando el pabellón de la libertad. Aquí en este país no se puede vivir: hay muchos canallas!  -¿Le agradaría ir a Francia?   -De todo corazón, señor.  -Pues bien,  doctor, póngame usted. bueno e iremos juntos.
              Pero Bolívar no pudo mejorar ni ir a Francia sino que regresó a los profundo de la tierra un día de diciembre, a la una y siete minutos de la tarde.  A la edad de 47 años, 4 meses y 23 días, expiró el último aliento de vida. Murió dentro  de las tradiciones de su casta - escribió Emil Ludwig.  Pero su última proclama a los colombianos, dictada en aquellos días, no tiene ningún acento tradicional, ella es combativa, viril, agresiva.   Días antes había resumido su vida con esta frase monumental: “Los tres grandes majaderos de la humanidad hemos sido Jesucristo, Don Quijote y yo”.


LOS VIOLINES DE CREMONA
                         El 18 de diciembre de 1737, a la edad de 93 años, falleció en Italia, Antonio Stradivarius, famoso artífice de los violines de Cremona.  Sin duda el constructor de instrumentos musicales de cuerda más célebre que haya existido.
                          Stradivarius fue discípulo de Nicolás Amati, primero y  verdadero creador del violín moderno caracterizado por su sonoridad más completa y rica en matices. Nació y vivió casi siempre Antonio Stradivarius, en la ciudad italiana de Cremona y la fama de su nombre se extendió por  toda Europa y a través del tiempo se ha hecho famoso en todo el mundo. Los violines que construyó no han podido ser imitados a causa de lo lleno de sus voces, distinguidos además de la evidencia de esta calidad excepcional, por las iniciales  A. S  grabadas en la caja dentro de un doble círculo.
                        Stradivarius construyó más de mil instrumentos de cuerdas de los cuales se cree han llegado a nuestra época un poco más de la mitad.  Los que se consideran genuinos alcanzan precios fabulosos y por un ejemplar auténtico se pagan miles de dólares. Ello ha dado origen a que existan numerosas falsificaciones.
                          Antonio Stradivarius construyó, además de violines y violonchelos, otros instrumentos de cuerdas y arco, de las mismas características y que sólo difieren en tamaño y tono. El violín es el más pequeño de esto tres instrumentos, equivale al tiple y para tocarlo se pone en posición horizontal, afirmado entre la barba y la clavícula izquierda. Tiene tres registros: grave, medio y agudo.  El violín, precursor del contrabajo, de  mayores dimensiones que el violín, equivale al bajo y su ejecutante lo usa generalmente de pie. Al violonchelo, el intérprete lo ejecuta entre las piernas y es  término medio entre el violín y el violón,  de extensa y grave tesitura.  Los chelos más antiguos conservados son dos de 1560, construidos por el violero italiano Andrea Amati.


EL REY FELIPE V
                      Felipe V, primer monarca español de la dinastía Borbón, nació a 18 kilómetros de Paris, en la ciudad de Versalles, el 19 de diciembre de 1683. Era nieto del rey más glorioso de Francia, Luis XIV, y fue llamado al trono de España en el año 1700 por testamento de Carlos II. Inglaterra, Holanda y Austria no lo reconocieron y comenzó la guerra por la sucesión de la corona hispana.
                       Príncipe de mediana inteligencia, procuró sacar a España del letargo en que la habían sumido sus predecesores; sin embargo, la guerra por la sucesión  terminó con el tratado de Utrecht por el cual fue reconocido como rey, pero renunciando a muchas de sus posesiones, entres ellas, el peñón de Gibraltar, que pasó a poder de los ingleses y sus posesiones de Italia.
                          Felipe V introdujo en la corte española prácticas y modas francesas que le granjearon la animadversión de la nobleza. Era de carácter indolente y apacible, de él se dijo.  Intentó rebeliones en Francia a través de su ministro el cardenal Julio Alberoni, quien soñó  un momento con hacer que se concediera a su soberano la regencia de ese país durante la menor edad de Luis XV, pero fracasó en su empresa. Felipe V, poco después, en 1724, abdicó a favor de su hijo Luis Primero, retirándose a La Granja, residencia de verano construida por mandato de él mismo. Pero ese mismo año la muerte sorprendió a su hijo y se vio obligado a reasumir el poder, negociando entonces los matrimonios de sus dos hijos con las hijas del emperador Carlos VI.
                   Durante varios años padeció debilidad la debilidad mental, de la que se valieron su segunda mujer Isabel Frénese y  José Patiño para hacer y deshacer en el reino. A Felipe V se le debe la creación de las Academias de la Lengua y de la Historia. El débil rey murió en Madrid a la edad de 63 años.


EL PADRE DE LA CIRUGÍA MODERNA.
                 El francés Ambrosio Paré murió el 20 de diciembre de 1590 cuando el tiempo crecido sobre sus barbas lo perfilaba como un sabio octogenario. Ya había crecido en el tiempo su ardoroso deseo de servir a la humanidad doliente y esa humanidad lo señalaba sin prejuicios como el “Padre de la Cirugía Moderna”. Era un título merecido en sostenidas campañas por la salud aún cuando en el siglo XVI infundía más que confianza, temor presentarse como profesional de la cirugía, vale decir de la cirugía bata corta como llamaban a los barberos.
                    Porque el cirujano era un sangrador, generalmente un barbero, tan de mala muerte como Ambrosio Paré.  Durante ese tiempo, los verdaderos médicos, los científicos eran aquellos señores adultos y adustos, con el cerebro lleno de citas latinas y de teorías sin mucha trascendencia científica. ¿Cuántas veces no hubo de padecer Ambrosio Paré el prejuicio  de su origen de baja estirpe y de barbero sangrador?  Se reían de él, como se ríen hoy los profesionales de la ciencia de la salud de curanderos y brujos marginales. Pero Ambrosio Paré no era remotamente eso. Sino un sabio potencial que gradualmente se fue  incorporando codo a codo con la experiencia que le iba mostrando  el camino de la ciencia verdadera.
                  Sin embargo, a la postre, jerarcas de la realeza llegaron a entender al hombre que cultivó la medicina con singular destreza a través de su arte quirúrgico.  Las  campañas militares contribuyeron sustancialmente en su alto aprendizaje. Pudo en el curso de su trayectoria y a través de las bisecciones que practicaba, descubrir el sustituto del cauterio con las simples ligaduras de arterias y venas; abandonó el empleo del aceite hirviente en el tratamiento de heridas, creo miembros y ojos artificiales y renovó los métodos operatorios.
                     Tanto fue su fama y su éxito que aún siendo hugonote, le perdonaron la vida en la histórica terrible noche de San Bartolomé. Era que Ambrosio Paré, además de salvar vidas, cultivaba la bondad, la compasión, el sentido común, y eso no se olvida en los más complicados e infernales momentos de la sociedad.


NATALICIO DE TERESA CARREÑO
                       Teresa Carreño, considerada por Israel Peña como “la primera pianista de todos los tiempos, correspondiendo a Venezuela la gloria de haber dado a la humanidad esta figura que antes y después de ella, no ha tenido igual entre las grandes concertista del mundo”, nació en Caracas el 21 de diciembre de 1853, en una vivienda típica de la clase acomodada de la época y cuya ubicación se desconoce.
                       Era hija de Manuel Antonio Carreño, Ministro de Hacienda en el Gobierno de Don Pedro Gual y de Clorinda García de Sena y Toro, sobrina de María Teresa Toro, esposa de Simón Bolívar. A la edad de cuatro años mostraba aptitudes especiales hacia la música y bien encauzada por su padre pudo a la edad de cinco años tocar piezas moderadamente fáciles.
                      Habiendo rebasado los conocimientos de sus primeros maestros de música, viajó a la edad de nueve años a  Estados Unidos y tan pronto sus compatriotas se enteraron de que había llegado del trópico una niña con facultades prodigiosas  para el piano, salieron a su encuentro. Fue oída por críticos que salieron asombrados de cómo una niña de esa edad podía interpretar tan profundamente a Chopín y Mendelssohn. El virtuoso pianista de la época Luis Moreau, después de oírla, escribió: “no sólo es una niña maravillosa sino un auténtico genio”.
                         Teresa Carreño se consagró como pianista a la edad de nueve años en un recital ofrecido en el Irving May. De inmediato comenzó a realizar conciertos en otras ciudades como Boston, donde ejecutó  Capricho Brillante de Mendelssonhn, aprendido en cuatro días, y luego La Habana para ofrecer audiciones con partituras de Mozart y Chopin.     A los diez años interpretó para Abrahan Lincold.
             Teresa Carreño realizó grandes temporadas en París y en las principales ciudades de Europa, en una de ellas se casó con el violinista francés Emilio Sauret, de quien tuvo una hija. Se separó de su primer marido y volvió a casarse con el cantante Giovanni Tagliapietra de quien tuvo dos hijas, una de las cuales murió. Su presentación en Caracas durante el Gobierno de Crespo tuvo un éxito delirante, murió postrada y agotada a causa de la afección en un ojo, en la ciudad de Nueva York. Sus cenizas fueron repatriadas y  reposan en el Panteón Nacional.


EJECUCIÓN DE LAVRENTI BERIA
                       Lavrenti Beria tenía el grado de Mariscal, era Ministro del Interior y Vicepresidente del Consejo de gobierno de Malenkov. Es más, Lavrenti Beria era comunista, pero fue estigmatizado por sus propios camaradas y acusado de ser uno de los principales autores de las sangrientas depuraciones de la llamada era estaliniana.
                        Lavrenti Beria fue pasado por las armas el 22 de diciembre de 1953.  Junto a él cayeron fulminados por las balas: Vasvolod Merkulov, Ministro de Control de Estado y Vladimir Dekanozov, ex_ministro de Relaciones Exteriores de la Unión Soviética.
                        Muerto José Stalin, dictador de la Unión Soviética durante 29 años, lo sucedió el 5 de marzo de 1953, Georgi Malenkov, quien inició una audaz depuración de los seguidores más consustanciados con la política y el sistema de gobierno staliniano. Entre los factores esenciales de esa depuración estaba el gran Jefe de la Policía Política  del régimen stalinista, Lavrenti Beria y tras de un Proceso que se celebró  a puertas cerradas durante cinco días, fue sentenciado a morir fusilado junto con otros ex_ ministros.
                        Para juzgarlo se formó un tribunal especial  presidido por el Mariscal Ivan Konev y otros miembros del Estado. Beria, quien a raíz de la muerte de Stalin había desaparecido y no se tenían pistas de su paradero, fue detenido cuatro meses después de la caída del Jefe. Entonces fue excluido de las filas del partido comunista y acusado de  “enemigo del pueblo”.
               
            Hasta el presente se desconocen muchos detalles de la detención y fusilamiento de este ministro soviético. Según el acta de acusación publicada el 16 de diciembre de 1953, Beria aspiró al poder personal. En el acta se decía que ¡estaba completamente desencadenado y que se quería situar por encima del partido y del Estado.


EL DADAISMO
                      El 23 de diciembre de 1963, a la edad de 69 años, falleció en su domicilio de la ciudad francesa de París, Tristán Tzara, fundador del movimiento artístico y literario denominado  “dadaísmo” y que se caracterizó por  su oposición al arte sentimental y convencional. El dadaísmo catalogado de absurdo e irracional, se extinguió  en el año 1921 y los entusiasta seguidores de este movimiento quedaron sumergidos en el surrealismo.
                    Tristán Tzara fue una de las figuras más originales de las letras francesas. Había  nacido en Rumania, realizó estudios en Suiza y se estableció desde muy joven en la ciudad de Paris.
                     Su movimiento, marcadamente antiliterario, emergió en Zurich en 1916 y de él surgió posteriormente el surrealismo que tuvo gran auge entre las dos guerras y del cual en la actualidad se ven surgir nuevos brotes. Tzara ilustró sus ideas con obras como “La primera aventura celeste”, “25 poemas” y “Cinema, calendario del corazón abstracto”. Posteriormente, dejado un poco a la sombra por el surrealismo de Andre Bretón, publicó varios libros, entre los más conocidos figuran  “El hombre aproximativo” y “El signo de vida”. Tzara dijo haber hallado un libro inédito de Rabelais   en la biblioteca del  Museo de Chantilly que trató de editar, pero en 1963, murió, tres años antes, había recibido el premio de poesía de Teormina.
                  La fecha de hoy nos recuerda también, a la inversa, el nacimiento de San Ignacio de Loyola, hecho ocurrido el año 1491 en Guipúzcoa de España. Loyola fundó la Compañía de Jesús y durante los primeros años de su vida agitada recibió una herida en la pierna, en el sitio de Pamplona que lo mantuvo inmóvil durante muchos meses, ocasión en que la lectura de los místicos produjo en su ánimo una total crisis de conciencia y despertó su vocación religiosa.


JUAN RAMÓN JIMÉNEZ
El 24 de diciembre de  1881, nació Juan Ramón Jiménez, poeta de estilo muy propio y depurado, Premio Nóbel de Literatura y autor del famoso libro “Platero y Yo” que tanto encanta a los niños.
Sin duda que Platero era su propio burrito, tierno, amoroso y suave como algodón, pero que  tenía acero y plata al mismo tiempo. Por eso, cuando Juan Ramón Jiménez paseaba los domingos sobre él, los hombres del campo se lo quedaban mirando y le decían: “tiene acero”. Juan Ramón una vez soñó con enviarlo a la escuela para que aprendiese las letras, pero pensó en las burlas que podría acarrearle su presunta torpeza y prefirió desistir: “No, Platero, no, ven conmigo yo te enseñare las flores y las estrellas. Y no se reirán de ti como un niño torpe”.
            Tenía Juan Ramón la barba como un Nazareno. Usaba sombrero pequeño y flux de color oscuro. Figúrese usted un señor con esa facha montado sobre un burrito.
            Para los niños gitanos no era más que la figura de un loco y “loco” le gritaban cuando Juan Ramón pasaba por sus calles en dirección hacia las viñas.
            El Sábado Santo cuando Juan Ramón iba sobre Platero a disfrutar la tradicional quema de Judas, su burrito se asustó de aquel monigote colgado y contra el cual la gente descargaba su escopeta que es como decir su rabia, pues imaginaba que aquel Judas además del traidor Iscariote representaba a cuanta gente detestable había en el pueblo.
            Rosas los ojos de Platero. Los ojos de platero son rosas. Lo dice Juan Ramón bajo una lluvia de rosas un día en que a la hora del Angelus todo era rosa. Después de aquel baño de rosas vino la desgracia. La verde púa de un naranjo se clavó en la ranilla del casco y lo puso a cojear. Juan Ramón se tiró al suelo para extraérsela y luego lo llevó al arroyo de los lirios amarillos y después al mar para que el agua le acariciase la herida.
            Cuando mueras, Platero, le dice Juan Ramón al verlo cojear, seré tu enterrador demasiado considerado y tierno. Te enterraré bajo aquel pino grande y redondo. No te lanzaré por un barranco para que te devoren los cuervos como hacen con los perros y gatos realengos. Bajo ese pino los niños jugarán cerca de ti, tejerán las niñas sentadas en sus silletas bajas, te cantarán los pájaros y oirás a las muchachas lavar bajo el naranjal, y, en fin, te divertirá el ruido de la noria. Serás feliz en tu paz eterna si mueres antes que yo, Platero.


LA NAVIDAD
                       El 25 de diciembre del años 354, el obispo Liberio de Roma, ordenó que oficial y definidamente  se consagrara este día como el de la  Natividad de Jesús de Nazaret. Desde  entonces, todos los pueblos cristianos del mundo celebran bajo las más diversa formas, este día de bello simbolismo.
                      Múltiples tradiciones y costumbres han surgido en torno a esta fiesta anual que recuerda el nacimiento de Jesucristo, siendo la más arcaica la de los armenios que comen  manjares especiales hechos de espinaca hervida por creer que la Virgen María comió dichas hortalizas en la época anterior al nacimiento de Jesús. Son más conocidas en nuestro medio, el arbolito  de navidad, el pesebre y San  Nicolás.
                No se conoce con certidumbre el origen del árbol de navidad. Parece ser de origen escandinavo, pero existe una leyenda que trata de darle un contenido cristiano, según el cual “el heroico Winifredo, misionero inglés que viajaba por el norte de Alemania difundiendo las enseñanzas de Jesús entre las tribus teutónicas, llegó cierto día a Geismar, donde se estaba realizando un bárbaro rito. El pequeño príncipe Asulfo, sujeto al tronco de un árbol, iba a ser sacrificado para saciar las iras del dios Thor.  Winifredo irrumpió en medio de la ceremonia y con su hacha derribó el roble que habría de servir como altar del sacrificio expiatorio, pero de inmediato brotó en el mismo sitio un lozano pino. El misionero explicó que el nuevo árbol era el símbolo de la nueva vida traída por Jesús, y adorado por las diversas tribus germánicas.”
                    El nombre de San Nicolás, deformado por los niños inglese con el de Santa Claus, es un mártir del siglo II, cuya fiesta se celebra el 6 de diciembre, por eso en este día se inicia la temporada de Navidad en casi toda Europa. Cuenta la tradición “que San Nicolás, viajero infatigable, llegó cierta vez a la casa de tres muchachas que deseaban casarse, pero no tenían dinero para comprar sus ajuares; compadecido, el santo arrojo tres bolsas de oro por la ventana de la humilde vivienda, y de ahí la costumbre de repartir regalos de navidad.  
                     No obstante, la tradición del arbolito de Navidad y el San Nicolás, en los  países latinos es más común el pesebre navideño, recomendado por la Iglesia Católico como simbolismo de contenido cristiano verdadero. Se trata de una reconstrucción del nacimiento del Salvador utilizando todos los recursos disponibles, sumando a la conmovedora escena los antiguos aguinaldos o villancicos como aquel tan conocido de:                                                                          “Arre, borriquito / vamos a Belén / que en Belén acaba /                                                                              Jesús de nacer”.

FOUCHÉ
El 26 de diciembre de 1820, falleció exiliado en Trieste, Joseph Fouché, Duque de  Otranto,   considerado  como el padre del espionaje moderno.
Fouché inició su vida de estudiante como seminarista, luego fue maestro y finalmente ingresó de lleno a la política a partir de la Revolución Francesa, la que lo eligió  miembro de la Convención Nacional en 1792.
Al año siguiente apoyó el ala extremista de los jacobinos a favor de la ejecución del rey Luis XVI. Posteriormente, mientras ejercía como representante de la Convención en Lyon, eliminó a la oposición contrarrevolucionaria de la ciudad con una brutalidad sin límites, y llegó a ejecutar a más de 1.600 ciudadanos. En 1794, Maximilien de Robespierre,  máximo dirigente del gobierno revolucionario, le denunció por sus excesos. Fouché, sin embargo, maniobró para derrocar a Robespierre y hacerse elegir él como Presidente del Club Jacobino.
Fouché fue nombrado ministro de Policía de la república francesa en 1799 y continuó siéndolo  tras el éxito del golpe de Estado de Napoleón, el 9 de noviembre de 1799. Entonces perfeccionó el primer sistema moderno de policía secreta y espionaje político. Se le concedió un escaño como senador, además de una elevada pensión, y en 1809 se le otorgó el título de duque de Otranto. Fue nombrado ministro del Interior en 1809. Actuó excediéndose en sus atribuciones cuando movilizó a un ejército para repeler una invasión británica en los Países Bajos;
En 1810 le descubrieron subrepticias negociaciones de paz con Gran Bretaña y fue destituido del cargo. Posteriormente, se le designó gobernador de las provincias ilirias. Después de que Napoleón abdicara en 1814, Fouché, que no conseguía ganarse el favor del rey Luis XVIII, conspiró contra él. Volvió a ocupar el cargo de ministro de Policía al regresar Napoleón de su exilio en Elba.  Cuando Napoleón fue derrotado en Waterloo, Fouché recibió en persona la abdicación de Bonaparte y pasó a ser el presidente del gobierno provisional de Francia. Luis XVIII le nombró ministro de Policía, cargo que ocupó  hasta que los ultramonárquicos le obligaron a dimitir. Tuvo que exiliarse en 1816 acusado de regicidio por su implicación en la ejecución de Luis XVI.  Falleció en Trieste el 26 de diciembre de 1820 y muy escasas personas acudieron a su sepelio.

LUIS PASTEUR
                           El nacimiento de Luis Pasteur, ocurrido el 27 de diciembre de 1822, habría sido un acontecimiento trascendente si algún reputado astrólogo de la época se hubiera atrevido a predecir que con aquella criatura de 1822, hija de un curtidor de modesta fortuna, nacía uno de los jalones más importantes de la ciencia.
                             El nacimiento de Pasteur sólo adquiere caracteres de importancia cuando los científicos de la época, en su lucha tenaz contra las enfermedades, sienten el alivio esperanzador de comprobar los resultados de sus investigaciones. El científico había descubierto que las enfermedades infecciosas son causadas por gérmenes.
                               El nacimiento de los hombres sólo tiene interés para la humanidad cuando éstos aportan algo de su genio, inteligencia creativa, desinterés y preocupación, en beneficio de la sociedad universal. Por eso los pueblos suelen declararse en fiesta en la fecha que recuerda el nacimiento de los hijos ubicados dentro del círculo de los salvadores.  Sólo  el que salva del mal, en cualquiera de su formas, en este mundo, podrá tener la convicción de que será  venerado por la memoria de los hombres en cualquier de las fechas importantes de su vida.
                        Por ello, Luis Pasteur se recuerda en el aniversario de su natalicio, porque durante su vida trabajó dentro de su profesión vocacional para aliviar los sufrimientos ajenos. Antes, nadie sabía el origen de las enfermedades infecciosas, desconocían los gérmenes, esas bacterias microscópicas que tanto daño causan, por eso los males de la naturaleza humana en el pasado eran tratados superficialmente. Después de Pasteur y gracias a él la ciencia avanza encandilando los males con el brillo enfurecido de su espada.

                       NATALICIO DE PÍO BAROJA
                           Pío Baroja, novelista considerado como el más grande de la época contemporánea en su tierra, nació el 28 de diciembre de 1872, en San Sebastián, España, y estudio medicina, carrera que ejerció durante dos años para dedicarse de lleno a la literatura.
                           Su primera obra, Vidas Sombrías, la publico en Madrid en 1990. Luego en rápida sucesión, dio a la luz:  La casa de Aizgorri, Aventuras, inventos y mixtificaciones de Silvestre Parados, Camino de perfección , Idilio Vasco, El Mayorazgo de Labraz, La busca, Mala hierba, Aurora Roja, La feria de los discretos, Paradox Rey , Los últimos románticos, La dama errante, La ciudad de la niebla, Zalá caín el aventurero, El árbol de la ciencia, Las inquietudes de Shanti Andía, Así es el mundo, Memorias de un hombre en acción y Desde la última vuelta del camino.  En resumen, más de cien obras.
                       En 1935, cuando ingresó a la Real Academia Española, críticos literarios opinaron que “a  pesar de su diversidad de tipos y ambientes, la obra de Baroja tiene sus raíces en el problema de la acción en su relación con el pensamiento, en el divorcio entre el ideal y la realidad, y en eso es un escritor característico de la “Generación de 98”. Antidogmático en sus ideas, apasionado en su sentimientos, descuidado en su estilo, agrio, mordaz, paradójico, influido por Balzac, Nietzche, Stendhal, Poe y Dickens, su personalidad creadora se impone por su fuerza de evocación y el realismo de sus personajes torturados”.
                       Pío Baroja ha sido considerado como un representante típico de la generación del 98 y forma junto con Pérez  de Ayala, Blasco Ibáñez, Miró y  Valle Inclán , el grupo de novelistas españoles más prominentes de la primea mitad del siglo XX. Algunas de las obras de Baroja recuerdan a la picaresca del siglo de Oro, por la rebeldía y desgarro de sus personajes. Pío Baroja era hijo del ingeniero y también escritor español Serafín Baroja falleció en Madrid el 30 de octubre de 1956.


LA INDUSTRIA DEL CAUCHO
                          Charles Goodyear, protagonista de la industria del caucho, nació en los Estados Unidos de Norteamérica el 29 de diciembre de 1800.  Su vida transcurrió durante sesenta años y la historia lo distingue entre los grandes inventores de la humanidad. A  él se le debe la idea de un sistema para vulcanizar el caucho con azufre en caliente y mediante el cual fue posible el desarrollo posterior de la industria del caucho.  Sin embargo, sus empresas fracasaron mientras otros se hicieron ricos con su invento.
                   El caucho, como bien se sabe, proviene del látex, líquido lechoso de ciertas plantas existentes en África, Asia, América, particularmente en Guayana, y se obtiene mediante la evaporización. La vulcanización se lograba separando el látex del caucho mediante la evaporización y sometiéndolo luego a laminado y desecación, pero como este procedimiento no alteraba la naturaleza quebradiza del caucho, se hizo necesario dar con una fórmula  que mejorara sus propiedades para uso industrial.
                      Charles Goodyear logró esa fórmula de vulcanización aplicando azufre en caliente, lo cual dio el resultado de un caucho más compacto, más uniforme a sus cualidades naturales de resistencia. A partir de allí, comenzó a utilizarse la fórmula del azufre de acuerdo con los usos a los cuales el caucho estaba destinado el cacho.  El procedimiento recomienda fundir primero el metaloide antes de verterlo al caucho. Muchas plantas de vulcanización suelen mezclar ambos componentes y llevar la mezcla al autoclave donde se mantiene dos horas a una temperatura de 135 grados centígrados.
                         Los sobrantes de azufre que no se incorporan durante la vulcanización son la causa del deterioro de las piezas, por lo que antes de lanzarlas al mercado deben examinarse cuidadosamente, y si hay exceso de azufre se procederá a eliminarlo con alguno de los disolventes usuales, entre los cuales está la soda cáustica. De otra manera se encontrará un caucho que se endurece y toma consistencia córnea y color negro.  Luego de Goodyear, una lista de investigadores de otras nacionalidades, ha contribuido a incorporar nuevos descubrimientos en la industria,  hasta el punto del llamado caucho sintético que incluye una composición química idéntica al caucho natural.


RUYARD KIPLING
El 30 de diciembre 1865, nació en Bombay, cuando la India era colonia británica, Ruyard Kipling, de allí su figuración como poeta y novelista inglés y  por ello llamado también “el  poeta del imperio”, laureado con el Premio Nóbel de Literatura en 1907.
            Pero si bien nació en Bombay, fue en Inglaterra donde estudió hasta los 17 años cuando de nuevo regresó a la India para trabajar en una publicación, donde se destacó por interesantes relatos luego vertidos en su libro “Cuentos de la colina”, al cual le siguió  “Cancioncillas del departamento”, versos satíricos sobre la vida en los cuarteles de la India colonial. La publicación de seis historias sobre la vida de los ingleses en la India, pusieron al descubierto su entrañable identificación con la gente y paisaje de su país.
            En 1892, Kipling viajó a los Estados Unidos, donde contrajo matrimonio con Carolina Balestier, luego decidió radicarse en Londres donde falleció el 18 de enero de 1936, celebrado ya como un escritor prolífico y popular. 
Otras obras del autor son: Muchas fantasías, El Libro de las tierras vírgenes (clásico de la literatura infantil al igual que Kin de la India), Precisamente así, Puck el de la colina, y una colección de historias de animales ambientadas en el Parque Nacional de Kanha, que a juicio de algunos críticos constituyen lo mejor de su producción.
Destacan entre sus novelas, La luz que se apaga, Stalki & Cía y Capitanes intrépidos,  basada en la pesca del bacalao, llevada al cine por Víctor Fleming y que le valió el Premio Oscar a su protagonista Spencer Tracy.
De su obra poética destacan Baladas del cuartel, Las cinco naciones y Algo de mi mismo que es un relato inconcluso de su triste infancia, editada después de su muerte.  Según los más diversos críticos, su literatura gira  en torno al patriotismo, al deber de los ingleses de llevar una vida de intensa actividad y el destino de Inglaterra llamada a ser un gran imperio.

EL PINTOR DE LAS VÍRGENES.
                     En España, a orillas del  Guadalquivir, se levanta la capital provinciana de Sevilla, con sus hermosos monumentos que hablan de una cultura ejemplar. En esta ciudad, madre de Velásquez, de Lope de Rueda, de Herrera y de Rioja, el último día del año 1617, agitado por su significado tradicional, nació Bartolomé Esteban Murillo, un pintor de infantiles vírgenes y de escenas populares.  Era  hijo de una familia humilde y muy pronto, a la  edad de diez años, quedó huérfano, siendo protegido por la esposa de su tío, Ana Murillo, de quien por vida había de usar su patronímico en señal de agradecimiento.
                      Fue discípulo de Velásquez y a la edad de 28 años realizo su primer trabajo de importancia en el convento de San Francisco, labor que realizó en casi tres años. Empezó a adquirir prestigio a través de  sus obras de carácter religioso. La fortuna comenzó a sonreírle y entonces se casó con Beatriz de Cabrera y  Sotomayor, que le dio nueve hijos.
                       En el año 1672, Miguel de Mañara, personaje de vida legendaria en la que se basó el poeta José Zorrilla del Moral para escribir su célebre obra “Don Juan Tenorio”, encargo a Murillo varios cuadros que todavía se conservan y  admiran en la Capilla del viejo Hospital de la Caridad.
                        Se calcula que Murillo pintó unos quinientos cuadros, de los cuales, el de mayor proporciones,  “Aparición del Niño Dios a San Antonio de Padúa”, ocupa  lugar preferente en la capilla bautismal de la Catedral de Servilla. En casi todos los cuadros del pintor hay niños y sus imágenes de blanco colorido son una síntesis de espiritualidad y realismo.
                  Murillo murió a raíz de un golpe recibido cuando cayó de un andamio en que trabajaba. Sus restos fueron sepultados en la iglesia de Santa Cruz de Sevilla y desaparecieron cuando las tropas de Napoleón tomaron la ciudad y arrasaron la Iglesia.





                     




























              




                 


 

















                 






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