domingo, 9 de febrero de 2014

EL HEROE DE LEPANTO


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El 9 de febrero de 1588, murió Alvaro de Bazán, recio Almirante hispano, Marqués de Santa Cruz y héroe de la batalla de Lepanto donde el escritor Miguel de Cervantes quedó manco.
            “El fiero turco de Lepanto / Y en la tercera el francés / Y en todo el mar el inglés / Tuvieron de verme espanto / Rey servido y patria honrada / Dirá mejor quien he sido / Por la cruz de mi apellido / Y por la cruz de mi espada”.
            Así reza sobre la tumba del Gran Almirante español y marqués de Santa Cruz, este inimitable epitafio escrito por Lope de Vega. Resume la vida y el denuedo de un hombre del siglo dieciséis que luchó contra turcos, franceses e ingleses. Se llamó Alvaro de Bazán, marino desde los dieciocho años, promotor y héroe de la histórica batalla de Lepanto ocurrida 17 años antes de su muerte.
La batalla naval de Lepanto, librada en aguas del mediterráneo oriental, fue dirigida por Bazán junto con el genovés Andrea Doria y en la misma  luchó Miguel de Cervantes Saavedra, autor del Quijote de la Mancha, y quien resultó herido en la mano izquierda y recibió por ello el apodo de “El manco de Lepando”.
Las causas que terminaron la Batalla de lepando fueron entre otras la amenaza constante de los turcos por invadir toda la Europa cristiana, lo que obligó al Papa Pío V a instar a las potencias católicas para que organizaran una poderosa flota capaz de hacerle frente y derrotarlos.

España, Venecia, Génova, Saboya y Malta, formaron lo que se conoció con el nombre  de la “Santa Liga” y reunieron una flota de 300 buques al mando de Juan de Austria, hermano natural de Felipe II, rey de España. La escuadra turca tenía un número mayor de naves y era dirigida por Alí Bajá. La victoria fue para los cristianos, quienes al cabo de un día entero de feroz lucha, hundieron 80 naves otomanas, capturaron 120 e hicieron prisioneros a 5.400 turcos. Con esta victoria naval el peligro musulmán quedó alejado definitivamente del Occidente europeo. 

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