sábado, 17 de mayo de 2014

JOSÉ MARTÍ


Jose-Marti.jpg

José Martí, reconocido por sus compatriotas, como el Apóstol de la Revolución Cubana, es recordado hoy en todas las naciones libres de América que conmemoran el aniversario de su muerte ocurrida el 19 de mayo de 1895. Martí murió en plena acción guerrera, de dos balazos en el pecho, en el valle de “Dos Ríos” cuando sus fuerzas expedicionarias peleaban  contra el ejército español que defendía los derechos de la colonia en la isla.
Pero no es en su muerte trágica ocurrida en la acción revolucionaria que acaudillaba como jefe principal, donde reside la grandeza y  gloria de José Martí, sino en ese constante y espinoso trajinar casi de mártir por su patria y fuera de ella en el logro de la independencia. Ya a la edad de 16 años siente que arde dentro de sí la llama de la libertad que cobija a la Gran Colombia ideada por Bolívar y se entristece ante la situación de su patria hollada en sus derechos legítimos por más de cien mil plantas de soldados españoles. Momentánea suerte que le hará padecer en su impotencia individual para acabar con aquella humillación, pero al fin piensa que deben ser miles los que sufren y desde la reducida trinchera de una periódico semanario: “La Patria Libre” va dando cauce a su pasión que encuentra más de un eco en el interior de la colonia y más allá de sus fronteras.
Vinieron largas prisiones, los pesados grillos del martirio, el destierro o la ausencia despiadada de la tierra, el duro peregrinar por nociones extrañas, la pobreza económica del perseguido; pero nada logró apaciguar el ánimo revolucionario del patriota. Radiante de inteligencia y de voluntad soportó con entereza los más rudos embates de las fuerzas antagónicas. Gradualmente a través de su poesía, de sus ensayos y escritos periodísticos, de sus gestiones organizadas y combinadas, reunió la fuerza necesaria para desembarcar con una expedición cerca de Guantánamo, a la que se unieron patriotas acaudillados por Máximo Gómez, pero apenas comenzó la lucha, fue alcanzado por las balas del enemigo.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada